jueves, 14 de mayo de 2015

Bachelet recupera el control de la Agenda

Mayo-2015

A pesar de lo complejo que fue el primer año político del gobierno –expresado en  malos rendimientos en las encuestas, en un clima polarizado lleno de recriminaciones de uno y otro lado y en una economía estancada- podemos destacar que al finalizar dicho período –a fines de enero-  el gobierno podía mostrar no sólo buenos resultados legislativos: reforma tributaria, proyecto de inclusión, fin binominal, unión civil, etc, sino también se manifestaban indicios de que la economía se revitalizaba –con la tesis de los “brotes verdes”- y las encuestas mostraban un leve repunte coyuntural. En función de tales resultados la evaluación del primer año era positiva.

Sin embargo, todo viene a cambiar de manera radical cuando irrumpe el caso CAVAL a principios de febrero y las platas SQM contaminan no sólo a sectores del oficialismo, sino también –y, sobre todo- al corazón del bacheletismo. Desde ese momento el ADN del gobierno queda irremediablemente dañado y el cambio político se hace urgente.

Desde entonces las dudas y las vacilaciones se apoderan de la red bacheletista. Caval fue un impactó político y emocional para la presidenta. La confusión se instaló en el seno del gobierno y su debilidad se hizo evidente; al punto, de que se instaló el “rumor” de que la presidente había pensado en renunciar. Resultado: pérdida de la agenda.

Entre principios de febrero y el anuncio de que se le habían pedido la renuncia a todo el gabinete  transcurren tres meses. Un largo período que podemos calificar como de la “cuarentena bacheletista”. No sólo se ve un gobierno herido que muestra problemas para “recuperar la agenda”, sino también un gobierno que aumenta sus malos resultados en las encuestas –o si se quiere, aumenta su rechazo ciudadano-, y que se muestra incapaz de recuperar el dinamismo de la economía.

No obstante, desde las profundidades del bacheletismo y en medio de una profunda crisis de confianza y credibilidad –pero, que también es de participación, probidad y representación-, la presidenta inicia el camino de la recuperación política y emocional. Lentamente, comienza a mover las piezas del tablero y a instalar acciones políticas en la coyuntura que conducen inevitablemente a recuperar el control de la agenda. Bachelet ha debido bajar del poder celestial al poder terrenal para salvar su capital político, su gobierno y su programa.

Varios son los hitos que marcan esta dinámica de recuperación política. Podríamos decir que la recuperación comenzó el 23 de febrero cuando vuelve de sus vacaciones y hace breves declaraciones. Si bien no hay una condena a su hijo ni al negocio Caval –lo que fue muy criticada desde todos los sectores-, algunas frases son claves para entender este despegue; estos hechos hay que enfrentarlos “con claridad y decisión… es mi deber enfrentar cualquier hecho que pudiera obstaculizar o comprometer los objetivos de igualdad y justicia… quisiera ser muy clara… mi compromiso, primero que nada, es con el anhelo de las grandes mayorías de vivir en un país donde no existan privilegios… y continuaremos avanzando en crear un marco institucional que sea capaz de regular de manera eficaz las relaciones…entre política y negocios”. Dos aspectos son relevantes: salvar el programa de la igualdad y poner en marcha acciones para regular la relación entre dinero y política. Días después –el 25-, Bachelet instruye al equipo político para que elaboren un marco institucional que regula la relación entre “lo público y lo privado, y la política y los negocios”; destacando, la tramitación en curso del proyecto sobre financiamiento de la política, los partidos y las campañas.

En Marzo sigue la lenta recuperación de la agenda. El mes comienza con el anuncio de que se creara una comisión presidencial para elaborar un marco regulatorio e institucional “que promueva la transparencia en el ámbito de lo público y privado” El 07, al terminar la jornada de trabajo en Cerro Castillo, afirma al ser consultada por CAVAL que “me voy hacer cargo… vamos a tomar todas las medidas para que, afecte a quien afecte y pase lo que pase, nuestro país pueda tener la confianza de que se van a respetar las prácticas éticas, legales y administrativas, para el que el país pueda confiar en sus instituciones”.

El 10, nombra al Consejo Asesor contra la corrupción. En la ocasión, Bachelet afirmo que lo que estaba en juego era la salud de la democracia y “que había llegado la hora de actuar”; y que, por tanto, iba a impulsar reformas constitucionales e instructivos administrativos para avanzar en una democracia más transparente. Del mismo modo, define medidas urgentes para las próximas semanas: pérdida del cargo de representación para quienes lo logren de manera ilegal, mayor precisión y regulación en las incompatibilidades del sector público y privado y el buen uso de los recursos fiscales. Luego, el 19 firma el instructivo de buenas prácticas en Declaración de Intereses y Patrimonio que se hace extensiva a funcionarios del Estado –en torno a los 4.000- y  a los ex presidentes de por vida.

Y, se instala abril. Entre los hechos más relevantes se encuentra la entrevista en TVN, la firma de algunos proyectos e instructivos, la presentación del Informe Engel y la cadena nacional. Todos ellos van configurando las condiciones que harán posible que Bachelet recupere el control de la agenda.

El 12 en entrevista en TVN se refiere al caso CAVAL y se muestra más cercana y emotiva. Siguiendo en la línea de recuperar la agenda y dar respuestas a la crisis de confianza afirma que la crisis viene de antes y que los actuales casos sólo la han profundizado y que en este contexto no está “por un arreglín y eso es definitivo”. El 17, firma un proyecto de Reforma Constitucional que define la “pérdida de cargos públicos” por no respetar la normativa de gasto y transparencia electoral. Declara, en la ocasión que se está dando otro paso en el “fortalecimiento de la democracia y su legitimidad”. Del mismo modo, informa que ha enviado diversos instructivos para la austeridad fiscal como gastos en publicidad, uso autos fiscales, difusión y gastos de representación.

El 24 la Comisión Engel entrega informe. “Estamos en deuda” afirma de modo recurrente en su intervención destacando que “hemos carecido de firmeza y rapidez para evitar que las malas prácticas corrompan nuestras prácticas políticas y económicas… dejamos que se debilite la fe pública”. Por ello, dejar “una democracia más transparente, ética y legítima será el sello de su gobierno”. Días antes –el 22- en un Seminario declaraba que su gobierno estaba comprometido con la transparencia y que entiende que se deber hoy es “dar un impulso necesario y definitivo para hacer de Chile un país donde la actividad pública y privada  deje de estar bajo sospecha y recupere el valor que deben tener en una democracia moderna”.

El 28 en cadena nacional se refiere a la crisis de confianza y a las medidas a impulsar. Se destaca que “ahora, lo que tenemos que hacer es actuar y cambiar las cosas de raíz”. Basándose en las propuestas del informe Engel y “en las medidas que he venido implementando, en leyes actualmente en trámite… he definido un conjunto de medidas administrativas y proyectos de ley que impulsaran una reforma amplia e integral, para erradicar las malas prácticas en la política, en los negocios y en la relación entre ambos”. Y agrega, “son medidas severas… Esta será una de las reformas que marcará el legado de mi gobierno y la voy a conducir personalmente”.

Vuelve, en esta ocasión a insistir en que estos hechos de corrupción ponen en riesgo la democracia: “Sé que no habrá desarrollo, democracia, paz social, si no reconstruimos la confianza en nuestra vida pública”.

Finalmente, paso a describir las medidas que se van a impulsar. En esa dirección, afirma que para llevar adelante estas medidas “hemos propuesto un calendario exigente. Para las medidas administrativas nos hemos propuesto un plazo de quince días para dictarlas y para os proyectos de ley, un plazo máximo de 45 días para su ingreso al parlamento”. Sin embargo, anuncia para mañana –el 29- “discusión inmediata a la Ley de Probidad y Transparencia” y el fin a la reelección indefinida de los cargos de representación popular.

Así, llega a su fin Abril y se abre el decisivo mes de Mayo. Dos son los hechos relevantes que marcan las dos primeras semanas: el anuncio en un programa de televisión de que le ha pedido a su gabinete la renuncia y la instalación de un gabinete con un nuevo equipo político que marca una nueva fase en el gobierno de Bachelet.

Este último hecho, finalmente, marca el control definitivo de la coyuntura política por parte de Bachelet. Aún más, hay que agregar que estamos a una semana del discurso del 21 de Mayo que debería marcar el inicio político y legislativo de la nueva fase.

Entre el 23 de febrero –cuando vuelve de sus vacaciones- y el 21 de mayo hay tres meses. En este lapso, de manera lenta y no exenta de turbulencias –marcada por la caída de la dupla Peñailillo/Arenas-, Bachelet no sólo asume el liderazgo de la agenda de Probidad, sino también legitima la “agenda de la igualdad” que fue la que la puso nuevamente al mando del gobierno.

Con una derecha en la UTI y con una Nueva Mayoría ignorada –en los últimos movimientos- Bachelet ha recuperado la agenda que controla desde la campaña presidencial. Su discurso del 21 de mayo, debería convertirse en la guinda de la torta. Veremos, no obstante, si será suficiente para el repunte en la encuestas.

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