domingo, 24 de enero de 2016

El viaje a La Araucanía y el primer round entre Piñera y Ossandón

Enero-2016

Hay, sin duda, que leer este viaje del ex presidente Piñera a La Araucanía en clave presidencial. Incluso, se podría afirmar que se trata de su primer acto, evento o gira de campaña. Fue como candidato, se movió como candidato y hablo como candidato. La sorpresa de unos y el malestar de otros fueron algunos de sus efectos de corto plazo. Nadie quedo indiferente a los pasos del ex mandatario por La Araucanía.

Su visita fue un golpe para todos. Para el gobierno, para su sector y para los presidenciables. A casi un mes de la fracasada y polémica visita de Bachelet a la zona, el presidenciable partió a una zona conflictiva e hizo todo lo que no hizo la comita presidencial de La Moneda: compartió con los ciudadanos “de a pie”, se juntó con el hijo del matrimonio Luchsinger-Mackay, con la Multigremial de La Araucanía, con víctimas de la violencia y con sus ex colaboradores. El propio Piñera afirma que la visita se debe a que en la zona “hay problemas graves” y que se “ha reunido con muchas personas para poder tener una versión, una impresión con mis propios ojos y oídos de cómo enfrentar los problemas de La Araucanía”.

Desde el entorno se dijo que el viaje estaba programa con anticipación. No obstante, tomó por sorpresa a todos: al “Chile Vamos” que busca la unidad e institucionalizar al sector, a los partidos  y a los presidenciables.

Desde Renovación Nacional hubo malestar de los presidenciables: Espina y Ossandón; mientras el primer pide “unidad” y gestos que la demuestren ya que en esa visita los parlamentarios del sector deberían haber estado, el segundo pide que “sincere” su candidatura. No obstante, ambos reconocen el legítimo derechoque Piñera tiene para moverse por Chile. Para anular el efecto, el Senador Ossandón, días después, visita rápidamente la zona para “conocer las visiones de la gente que vive ahí y generar un diálogo que permita buscar soluciones”.

Al contrario, desde la UDI recibe un espaldarazo del presidente no sólo por medio de contrastar su viaje con la visita “clandestina” de Bachelet y afirmar que Piñera “da la cara”, sino también reivindicando su derecho a ir a la zona como candidato o no, en campaña o no.

A su vez, el gobierno insiste en no usar políticamente el conflicto; no obstante, reconoce el derecho que Piñera tiene de circular libremente por Chile. Los partidos del oficialismo también critican el hecho. Pizarro –presidente DC- afirma que Piñera actúa como precandidato buscando “diferenciarse y que debe tener cuidado en hacer demagogia con un tema de Estado”.

La visita a La Araucanía es un hecho político que da cuenta de que Piñera es candidato o pre candidato y que está en campaña o en pre campaña. No obstante, el ex presidente ha dicho que entre Marzo y Abril va decidir acerca de su postulación. Este hecho, nuevamente, muestra que la decisión ya la tiene tomada y que sólo está a la espera de que los tiempos políticos y las coyunturas muestren que el momento ha llegado.

El hecho muestra, en consecuencia, que la coyuntura presidencial ya está instalada en el sector. El espaldarazo de Hernán Larraín y la rápida reacción de Ossandón dan cuenta que el tablero está en pleno desarrollo. Sin embargo, la competencia Piñera-Ossandón no es un simple enfrentamiento de dos figuras presidenciales que buscan el mejor posicionamiento, sino también que se trata –luego, de muchas décadas- de dos derechas en competencia. 

Y, cómo La Araucanía es un reducto del sector y esta cruzada por “graves problemas” políticos y económicos, se ha convertido en el lugar elegido para dar inicio a la competencia presidencial en el sector. Piñera ni Ossandón olvidan a la región.

No hay comentarios: