lunes, 1 de febrero de 2016

Los dilemas de la derecha en Ñuñoa

Febrero 2016

Conversando con Andrés Zarhi, Alcalde de Ñuñoa
Segunda Parte

Mientras en la primera parte –publicada el viernes pasado- nos concentramos en los problemas de la comuna y en un diagnóstico sectorial, en esta segunda entrega lo hacemos en la coyuntura política de la comuna y en las próximas municipales. Entró a la política en el 2004 al convertirse en concejal por Renovación Nacional a petición de Pedro Sabat. Fue primera mayoría en el 2004 y en el 2012. Afirma que no va a primarias y que será el candidato único del sector. Además, no hay que olvidar que un candidato que se autodefine como “no político” puede tener buenas posibilidades de ganar la elección; sobre todo, si consideramos el clima de desconfianza y desprestigio en los que se va desarrollar la municipal de octubre.

Usted ha dicho que “nunca le ha gustado la política y que no se siente un político”, ¿a qué se refiere con esa afirmación? 
Sí; nunca me ha gustado la política… yo no me siento un político. Yo estoy acostumbrado hacer el bien sin mirar a quien. Para mí el bien en la comuna es la gente y no mirar el partido. Por ejemplo, el otro día la Alejandra Placencia me pidió el salón verde de la Corporación Cultural para una actividad de los comunistas y se lo pase sin ningún problema. A mí no me importa de dónde sean las personas.

Entonces, ¿por qué entro a la política si no le gusta?
Me pareció interesante el desafió. De hecho, lo primero que tuve que hacer fue inscribirme en los registros electorales; eso te demuestra que me no me gusta la política. Si bien agradezco el apoyo que me dio RN, yo no soy muy político partidista; si bien represento al partido –ahora soy independiente-, yo trabajo por toda la gente de la comuna. Los beneficios se los entregó a todos por igual. Con el tiempo fui conociendo gente y aprendiendo como piensan los políticos. Conocí gente extraordinaria como Manuel Guerrero, la Danae, Rosasco. A mí no me gustaba la política porque era sucia y ahora que la conozco por dentro me doy cuenta que es muy sucia.

¿Eso lo complica?
Yo estoy acostumbrado a actuar con lealtad y con honradez. Yo no actúo políticamente; yo actúo como servidor de la comuna. El trabajo de Alcalde es de servicio a la comunidad y esa es labor que tenemos que hacer. Yo estoy para solucionar los problemas de la gente; no me importa el color político ni la estrategia política.

Eso, sin duda, lo posiciona con un estilo y con una forma de hacer política; ¿qué define ese estilo, esas formas?
Yo tengo un estilo de mandar y una forma de ser que no me la van a cambiar. Es un estilo de puertas abiertas, de colaboración, de cercanía, de diálogo. Yo soy un ser humano común y corriente. Quizás, por eso la gente me empezó a respaldar cuando se fue Sabat.

Según lo que dice, ¿ese estilo o esa forma de ser contribuyo para que usted sea Alcalde?
Los propios funcionarios me pidieron que aceptara el desafió de asumir la alcaldía y que no dejara que fuera Benavides; recibí apoyo de muchos sectores, incluso de la Nueva Mayoría.

Entremos a esa disputa política, ¿cómo fueron las negociaciones y los quiebres que se generaron e hicieron posible que usted hoy sea Alcalde?
En un primer momento yo estaba dispuesto sólo para cumplir lo que quedaba de mandato. Pero, para el sector el sucesor debía asumir por este período e ir a la reelección; querían una persona que se proyectara. Pero, esta condición me hizo dudar. Luego, cuando estaba el acuerdo de que sería Benavides, la gente me empezó a pedir que asumiera el desafió.

Hasta aquí, usted habla de apoyo de los funcionarios y de sectores de la Nueva Mayoría, pero ¿qué pasa con los vecinos?
También recibí apoyo de ellos. Primero, no olvides que tengo las primeras mayorías en la comuna. Son miles las personas que han confiado en mí. Con todos esos apoyos no podía dejar pasar la oportunidad. Era una buena oportunidad para terminar una larga carrera pública.

Pero, ¿había un acuerdo en que el sucesor sería Benavides?
Efectivamente en una reunión se acordó eso. Esto fue un miércoles –no me acuerdo bien- a las 8 de la mañana. A las 12 del día ya se sabía en todos lados que yo no iba; pero, a las 3 o 4 de la tarde cambie de opinión. Luego, en un almuerzo le comunique a Sabat que había cambiado de opinión. En realidad, se lo dije antes de empezar el almuerzo.

¿Y qué le dijo?
“Que pena”.

¿Se molestó por esa decisión?
Él se molestó porque no cumplí mi palabra. Pero, tengo derecho a cambiar de opinión. Hasta los que se casan para toda la vida cambian.

Este hecho, ¿quebró una amistad de años?
Sí. Después ha dicho muchas cosas de mí que yo no he querido replicar; no quiero caer en  descalificaciones. Él dice que yo no sé nada; obvio, que no sé de finanzas y presupuestos. Pero, he ido aprendiendo y tengo gente que es experta en la materia. Yo estoy para dirigir equipos y si lo hago bien voy a tener buenos resultados.

Cómo Alcalde, usted ha dicho que tiene poder económico para hacer cosas, aun cuando hay un déficits que es de conocimiento público, pero no ha dicho nada sobre el poder político, entonces ¿usted tiene poder político en la comuna para hacer una gestión exitosa que le permita ir a la reelección?
Yo tengo el poder político. De hecho, el partido me dio su más amplio respaldo. Aquí el único candidato de la derecha voy a ser yo. Y, si quieren poner a otro, es problema de ellos; que lo pongan no más.

Pero, el escenario es que ¿usted tendría que competir como independiente?
Obvio. Mi ignorancia política llega al extremo de que yo no sabía que el 23 de octubre tenía que renunciar para poder competir como independiente.

Pero, en ese caso usted no es parte de “Chile Vamos”
Si lo soy.

Usted ha dicho que va ir a la reelección y que no va ir a primarias
Yo no voy a ir a primarias.

Pero, no me queda muy claro eso de ser independiente, de haberse ido de un partido, de sentirse parte del “Vamos Chile” y de no ir a una primaria; entonces, ¿qué escenario vislumbra para la municipal?
El candidato de “Vamos Chile” soy yo. Incluso, la UDI ya me respaldó.

Es decir, no habrá un candidato del sabatismo ni primarias.
Si Sabat o Benavides quieren ser candidato, que sean candidatos. Yo no tengo ningún problema. En ese caso tendré que juntar las firmas necesarias para ser candidato; que, además, voy a juntar sin ningún problema.

En ese caso, ellos irían por el “Vamos Chile” y usted por fuera o al revés; considerando que usted afirmó que usted era parte del “Vamos Chile” y que sería su candidato.
Me da lo mismo como se dé. Lo que te puedo asegurar es que cuando se anuncien los 100 alcaldes del pacto, voy a estar en esa lista; ponle la firma.

¿Por qué esta tan seguro?
En la última elección Sabat ganó por 30 votos; pero, los otros llevaron tres candidatos. Entonces, que posibilidad va tener si también voy yo y los otros van con un candidato.

En ese caso, ese escenario tampoco es bueno para su opción
Claro, tampoco.

¿Cuál es su olfato de lo que va terminar ocurriendo?
Si el sector va con dos candidatos, no se para que crearon el “Chile Vamos”. Además, en El  Mercurio se hizo una encuesta entre distintos parlamentarios y a mí me daban 12 votos contra 5 de Benavides y dos de Sabat. Acaso, ¿no vale la opinión de esa gente?

Entonces, su sector va con uno o con dos candidatos a la elección de Octubre.
Con uno. Es la única manera de mantener esta comuna emblemática. Esa posibilidad la tengo yo; no la tiene otro candidato. Si quieren farrearse esa posibilidad, que pongan otro candidato.

A su juicio, ¿qué posibilidades hay de que venga una figura nacional a la comuna como candidato o candidata de unidad y traer la paz al sector?
Hace dos meses hable con la Cecilia Pérez. Ella me llamó y me dijo que no iba a ser candidata a alcaldesa en ninguna parte del país. Además en una encuesta también yo le ganaba.

Entonces, ¿usted será el candidato único del sector en octubre?
Llevó once años en Ñuñoa; he sido primera mayoría. Además, quién va tener mejor posibilidades que yo; que estoy haciendo cosas, que estoy con la gente, que comparto con la gente. 

Se ve que usted tiene ganas.
Sí. Pero debo reconocer que las dos primeras semanas fueron difíciles. Me di cuenta que con buen trato, sabiendo pedir las cosas y con buenos asesores no necesito hablar como político. De hecho, yo soy mucho más práctico y me gusta estar en terreno y solucionar los problemas. Yo estoy con la gente y tienen las puertas abiertas. Ese es mi estilo.

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